Unos 180 jóvenes de todos los distritos de España se reunieron en Guadarrama, Madrid, del 26 al 28 de septiembre para vivir la esperada Jornada Nacional de Juventud. Este año, bajo el lema "Es tiempo de hacer el bien", y acompañados por el Apóstol de Distrito, Thomas Deubel, el Apóstol Rolf Camenzind y el Obispo Víctor Alganza.
El viernes 26 estuvo dedicado a los reencuentros y a la bienvenida. Los primeros en llegar fueron los jóvenes de los Distritos Sur y Noroeste, quienes a las 15 horas se reunieron con los jóvenes de la capital para ir juntos hacia Guadarrama. Luego, les fueron siguiendo los contingentes de Baleares, Catalunya, Norte, Canarias y Levante. Muchos habían tenido que recorrer largas distancias, pero el cansancio pronto se volvió sonrisa: la alegria de volverse a encontrar con tantos amigos del alma después de un año lo superaba todo.
Tras la cena, el Apóstol de Distrito fue el encargado de dar inicio a la Jornada con una oración. "Vengo a vivir una alegria española y argentina", dijo, haciendo un guiño a quienes forman parte de la comunidad joven provenientes de ese y otros países de latinoamérica. El Apóstol aprovechó además a plantear en los corazones de los presentes una pregunta que sería la base del Servicio Divino del domingo: "¿Qué significa para ti la fe?"
Como ya es tradición, en el programa para ese día estaba incluida una fiesta temática. Esta vez, se trató de una fiesta hippie, con premio especial para el mejor disfraz, que se llevó el Distrito Norte. Y por supuesto, no faltó el tiempo ni las ganas de bailar.
Es tiempo de hacer el bien
El sábado 27 estuvo marcado por dos grandes actividades. Por la mañana, los jóvenes pudieron conocerse y compartir a través del juego. Y, por la tarde, llegó uno de los momentos estrella del campamento, las presentaciones por Distrito.
Con el lema anual por bandera, los jóvenes trabajaron durante todo el año para ese momento. Algunos expresaron el "hacer el bien" a través del baile y el canto; otros aprovecharon la oportunidad para salir a la calle a preguntar a distintas personas qué entendian por hacer el bien y a quién querían hacerlo. Hubo también dos obras de teatro y una presentación de un telediario, con una noticia de última hora: el contagio de un nuevo virus del bien que hacía abundar la generosidad y la humildad.
Durante este espacio, hubo también oportunidad de conocer mejor al Apóstol de Distrito. A través de una entrevista tipo "podcast" se pudo sentir la cercanía del ministerio y aprender de su experiencia. Habló de su tiempo como Diácono y Apóstol: "Nunca me he arrepentido de decir que sí en la Iglesia" -y agregó- "Cuando se dice sí a un ministerio es un gran regalo para la vida: para uno mismo, para la familia, y al final y lo más importante, para la comunidad". También sobre cómo lidia con las frustraciones a través de la música, y acerca de su juventud.
Finalmente, fue el Apóstol Deubel quien hizo también una presentación. Ese día por la mañana, el ministerio había aprovechado el tiempo para entrevistar a los jóvenes. En concreto, les hizo tres preguntas que luego editó en un video:
- ¿Qué significa para ti la fe?
- ¿Cómo vives tu fe?
- ¿Cómo puedes fortalecer tu fe?
"Creo; ayuda mi incredulidad"
La temática de la fe fue la protagonista también el domingo 28, durante el Servicio Divino. El Apóstol de Distrito, acompañado por el Apóstol, el Obispo y varios ministerios de España, sirvió para los jóvenes con un texto del Evangelio de Marcos: "Creo; ayuda mi incredulidad" (Marcos 9:24). Un Servicio Divino dedicado a la fe, a conocer su fundamento y a cómo podemos avanzar en la comunión con Dios.
Tras el Servicio Divino, pronto llegó la hora de la despedida. Fundidos en abrazos, los jóvenes partieron hacia sus lugares de procedencia prometiendo, si no viene antes el Señor, volver a verse el año siguiente.