Tener de Cristo el poder

13.09.2025

El Obispo Víctor Alganza visitó las comunidades de San Sebastián, el sábado 13 de septiembre, y Bilbao, el domingo 14 de septiembre. Un encuentro de enriquecimiento y fortaleza espiritual.

La comunidad de San Sebastián recibió el sábado 13 de septiembre al Obispo Víctor Alganza con un himno especial:  Bienvenido. Un verso de este canto, que dice "...tener de Cristo el poder" Impulsó al Obispo y también formó parte de la base para la prédica. 

El texto bíblico para el Servicio Divino fue elegido de la carta a Timoteo: «Pelea la buena batalla de la fe; echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo eres llamado, habiendo hecho buena profesión delante de muchos testigos»(1º Timoteo 6:12).

La prédica fue una especie de llamado serio y afectuoso para animar, consolar, alentar y guiar a los creyentes a que mantengan una postura activa y decidida en su camino de fe, luchando contra los desafíos espirituales y viviendo a la altura de la promesa de la vida eterna que Dios nos ha ofrecido. Es una invocación a la perseverancia y a la fidelidad en un contexto de batalla espiritual diaria.

La participación del coro de Bilbao y el dueto instrumental donostiarra amenizaron musicalmente la participación en la predica del Dirigente de Distrito Norte y del Dirigente de Comunidad. También durante todo el desarrollo del Servicio Divino, animando a los corazones de los asistentes.

Al dia siguiente, en Bilbao, el Obispo sirvió con la palabra bíblica localizada en la 1ª Espistola a los Tesalonicenses 1:3-4 : «Acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo. Porque conocemos, hermanos amados de Dios, vuestra elección».

Una prédica llena del amor de Dios que Cristo, con su poder, enseñó a toda la humanidad. Un Servicio Divino respaldado con las participaciones en el altar del Dirigente de Distrito, el Dirigente de la comunidad de Bilbao y un nuevo Diácono de la misma comunidad.

Con profundidad emocional, el coro deleitó a los presentes.

Tras el Servicio Divino los concurrentes celebraron un cumpleaños de una niña de la comunidad con mucha alegría.