Campanas
Tras dar la bienvenida y las debidas indicaciones a los presentes, el concierto dio comienzo con cuatro “campanadas”, seguido por el primer cántico: Dulce sonar de campanas.
Uno de los momentos culminantes es siempre la actuación de los más pequeños. Su primera participación fue un villancico muy conocido, de origen andaluz: Campana sobre campana. Los niños recibieron un gran aplauso de los oyentes.
El coro masculino presentó una obra de Schubert que no suele faltar en ningún repertorio navideño: Gloria a Dios en los cielos.
Para terminar la primera parte, el coro mixto había preparado lo que se denomina un “popurrí”. Cinco cánticos de la tradición cristiana apostólica, ejecutadas sin interrupciones.
Un gran gozo
La segunda parte comenzó con una lectura bíblica del Evangelio según Mateo 2: 9-10: «Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.»
Noche de paz, otro clásico de la Navidad, fue presentada en tres etapas; un de cuerdas creó un ambiente agradable, después entraron los niños, cada uno con una vela, y el coro de hombres finalizó esta parte cantando a cuatro voces.
La nota graciosa la pusieron los jóvenes. Su presentación de varios villancicos conocidos causó sensación. ¡El entusiasmo demostrado en la actuación fue contagioso!
El pequeño tamborilero, fue el primer estreno de la tarde. Esta pieza, acompañada por dos percusionistas jóvenes, fue muy bien recibida.
Es mejor dar que recibir
Los más pequeños se acercaron para poder escuchar un cuento navideño, titulado El amigo invisible. Gracias a una compañera de clase el protagonista de la historia aprende una valiosa lección: «Es mejor dar que recibir.»
A continuación el coro mixto presentó Vengan todos con nosotros, un cántico que invita al oyente a seguir a Cristo. ¡Todos los presentes cantaron el «fa la la la» a pleno pulmón!
Otra canción que fue presentada por primera vez: Oh, blanca Navidad. La versión animada aportó un poco de swing durante la velada.
Para mayor alegría, si cabe, los niños pusieron el broche final. Junto a sus maestras de enseñanza, representaron un baile divertido, cantando Din, don, din (Cantan Navidad). Al finalizar su actuación, se deseó a todos “Feliz Navidad”, lo que fue acogido con un fuerte aplauso.
Amor y paz
Los asistentes al concierto de Navidad fueron despedidos por los jóvenes de la comunidad de Madrid. Estos habían preparado un pequeño obsequio como recuerdo de la velada y con un bonito deseo: "¡Que en estas fiestas nuestro mejor regalo sean el amor y la paz!"