Desde hace tiempo estaba prevista la Confirmación de tres jóvenes hermanas en la comunidad de Madrid. La fecha señalada fue el 2 de mayo; lo que no se supo hasta unas semanas antes fue que también se iban a realizar ese día un Bautismo y una Adopción.
En su servir, basado en la palabra bíblica: «Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal» (2ª Tesalonicenses 3:3), el Obispo dijo que cada acto tiene su importancia, pero resaltó lo que los tres pasos tienen en común: cada alma dice claramente «Sí, al Señor».
Haciendo un símil con la competitividad en el deporte, el Obispo explicó lo importante es no perder de vista el objetivo. Llegar al objetivo requiere una preparación, sacrificio y motivación. Y, si estamos motivados, también damos testimonio. «No hace falta ponerse una camiseta con el logo de la Iglesia Nueva Apostólica, basta con mostrar amor al prójimo».
El Anciano de Distrito Macías secundó felicitando a todas las madres por ser la celebración del Día de la madre. ¡Otro motivo más para estar alegres! Siguiendo el ejemplo de los deportistas, explicó que como creyentes tenemos que ser conscientes de nuestra meta espiritual, saber en qué consiste el premio, así es mejor la preparación y la esperanza para conseguirlo.
El Apóstol Mayor, en su carta dirigida a los confirmantes de este año, escribe: «No os conforméis con mirar con los ojos y oír con los oídos. Dejaos guiar por el amor que Dios colocó dentro de vosotros». ¡Un hermoso consejo para todos! Da también una regla a los confirmantes: tened comunión con la comunidad, que seáis vosotros los primeros en buscar esta comunión de integración en la comunidad, eso os protegerá y ayudará en el futuro.
Tanto durante como después del Servicio Divino hubo aportaciones musicales en video, así como una cordial bienvenida a las confirmantes por parte de los jóvenes.