El uno para el otro

17.05.2025

El sábado 17 de mayo de 2025, en la Comunidad de Ibiza, se celebró una bendición de bodas de Oro. Un acontecimiento muy especial, que la pequeña comunidad de la isla vivió con gran alegría.

La visita del Obispo Víctor Alganza —que viajó expresamente para la realización del acto de bendición— y la presencia de un grupo de fieles de la comunidad de Mallorca —con sus voces y su música— fueron de gran aporte al marco festivo para la ocasión. 

La palabra bíblica elegida para el Servicio Divino fue Salmos 119: 76: «Sea ahora tu misericordia para consolarme, conforme a lo que has dicho a tu siervo.»

La prédica del Obispo Alganza se explayó sobre las bendiciones que nos da Dios, destacando especialmente la importancia del consuelo de Dios; ese acompañamiento celestial que se manifiesta en todas las etapas de nuestra vida.

En sus servir, el Obispo señaló que podemos escuchar la voz de Dios que nos dice: “Yo estoy a tu lado, te conozco, te amo, te cuido, sé de tus circunstancias, te acompaño, ¡estoy contigo!”. El Espíritu Santo también se manifiesta y nos dice que pongamos la mirada en las cosas buenas que tenemos, que tenemos por la gracia de Dios: nos tenemos los unos a los otros; tenemos el amor de Dios; tenemos también su perdón. Él nos quiere dar la vida eterna; podemos alcanzar el reino de los cielos.

El ministerio destacó que es tiempo de gracia y que todavía tenemos la oportunidad de predicar el Evangelio: ¡hay salvación! La voluntad de Dios está por encima de todo —está por encima del mal—, y que el plan de salvación llegará a su cumplimiento. 

El acto de la bendición de las bodas de Oro fue uno muy emotivo. A la pareja que celebraba sus 50 años de casados les fue dicho: “Dios estuvo con ustedes desde antes de vuestra unión y durante estos 50 años; damos gracias por esto. A Él le pedimos para que el Espíritu Santo les siga revelando el camino.” 

Hermosa fue la hora vivida, donde se pudo sentir la fuerza del vínculo del amor que los mantiene juntos: vivir el uno para el otro; y no solamente entre ellos, sino también con Dios.