¡Tú eres valioso!

09.11.2024

El sábado 9 de noviembre, los niños de la comunidad de Madrid pudieron vivir un Servicio Divino en el que el contenido y el lenguaje se adaptaran a su edad. Junto con sus maestros, fue una tarde inolvidable.

Tras entonar el cántico Dios es amor, la Pastora oficiante leyó la palabra bíblica en Lucas 12:7: «Pues aún los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos.»

«Estoy un poco nerviosa», admitió la Pastora, «porque es la primera vez que tengo que oficiar como Pastora». Los niños reaccionaron con un atronador aplauso, lo cual quitó gran parte de la tensión.

«Quiero que deis un abrazo al que tengas a tu lado derecho. Dile: “¡Tú eres valioso!”». Luego se procedió a analizar la palabra bíblica, que estaba escrita en un cartel al lado del altar. En el mismo, también había un dibujo de un corazón con ojos y brazos. «Dios no solo lo ve todo, también nos quiere abrazar», dijo.

Cabellos

«Vuestros padres os conocen bien pero, ¿saben cuántos cabellos tenéis? Dios sí lo sabe, Él conoce cada detalle, lo que nos gusta, lo que nos preocupa…»

Dios cuida de los pájaros, porque es su creación, los ama, pero nos ama todavía más a nosotros. ¡Somos sus hijos!

En todo momento, en cada lugar

«¿Pensáis que Dios se queda en la iglesia cuando nosotros salimos de aquí?». Dios está contigo en casa, en el colegio, cuando juegas al fútbol. Él está contigo siempre y en todas partes. Lo sabe todo, tanto lo visible como lo invisible.

Con los ojos cerrados

La Diaconisa pidió que todos cerraran los ojos. «Imaginaos que todos somos pájaros. A veces estamos parados en el árbol, a veces volamos, pero lo hacemos todo juntos. ¡Y Dios nos cuida! Así que no debemos tener miedo de nada y de nadie».

Tesoro especial

«¿Habéis visto esta caja a mi derecha? -preguntó- Contiene un tesoro especial». Algunos de los niños pudieron acercarse y mirar dentro de la caja, pero no podían decir lo que habían visto. La caja contenía un espejo, de modo que cada uno que miraba dentro de la misma, se veía a sí mismo. ¡Tú eres un tesoro especial para Dios!

Antes y después del Servicio Divino

El Servicio Divino empezó a las 18:00 horas, pero los niños fueron convocados a las 16:45 para disfrutar de una merienda y ensayar uno de los cánticos para el recital de Adviento. Al terminar el Servicio Divino, hubo tiempo para repasar la letra de otra canción nueva, que irá acompañada de un baile. En total 30 asistentes, de los cuales 21 niños, pudieron vivir un encuentro espiritual muy especial.