¡Hoy todos somos niños!

04.06.2023

Los niños de la comunidad de Madrid pudieron experimentar un Servicio Divino especial para ellos. De la fiesta, que tuvo lugar el domingo 4 de junio, participaron 19 niños y 100 adultos.

Antes de comenzar el Servicio Divino todos los niños fueron invitados por el Pastor oficiante a la sala de ministerios. Allí, primero les preguntó si en alguna ocasión habían estado en ese lugar y explicó lo que los siervos normalmente hacen antes de comenzar el Servicio Divino. El Pastor hizo una oración con los niños y los portadores de ministerio, y luego todos subieron a la sala principal para dar comienzo a la fiesta.

Con entusiasmo, el coro de niños comenzó cantando “De tu mano”. Acto seguido, el Pastor bajó del altar para poder estar más cerca de los niños. «Hoy vamos a hacerlo un poco diferente, porque hoy vamos a explicar las cosas de una manera más sencilla, para que lo podáis entender mejor. Pero el Servicio Divino no es solo para vosotros, los niños. Es para todos, porque hoy ¡todos somos niños!», les dijo.

La palabra bíblica para este día se encuentra en Mateo 6:9: «Vosotros, pues, oraréis así: Padre Nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre». Durante un viaje del Señor Jesús, los discípulos preguntaban cómo tenían que orar. Jesús lo explicó con la oración del Padre Nuestro.

¿Cuándo oramos?

«El Padre Nuestro consiste en cuatro partes principales: la adoración, el agradecimiento, la petición y la intercesión», comenzó su predica el Pastor oficiante, deteniéndose en la importancia que tiene cada parte. «Pero mi pregunta para vosotros es esta: «¿Cuándo oramos?» Cuando nos levantamos, antes de las comidas, cuando salimos de casa, cuando nos acostamos…

Imágenes

Con la ayuda de unas imágenes proyectadas el Pastor dio un repaso de algunos de los conceptos esenciales del Padre Nuestro, como por ejemplo el pan cotidiano y el perdón. «A quién no le gusta el pan crujiente recién salido del horno?» Pero el pan no es solo pan, significa la comida en general, e incluso más cosas.

Sobre el perdón: «Si yo preguntara a mamá o papá si siempre hacéis las cosas bien en casa, seguramente me contestarían que no siempre. Pero ellos os perdonan, porque os quieren». Entonces, si un compañero de clase te hace algo feo, también tienes que perdonar.

¡Orar muchas veces!

Los niños entonaron el himno llamado “Junto a ti” para dar lugar a la primera Diaconisa. «Imaginaos que mamá está mala. ¿Qué hacemos? Por supuesto: ¡oramos! Pero ¿qué hacemos si al día siguiente mamá no se ha recuperado? Exacto: volvemos a orar. ¡Hay que orar muchas veces!

Y no nos metas en tentación…

La segunda Diaconisa contó una pequeña historia: «Un niño había cogido una manzana de un puesto de mercado. Se lo cuenta a su madre y la madre le pregunta: “¿Has mirado atrás?”. “Sí, mamá, no había nadie.”  “Y de frente, ¿había alguien? ¿Has mirado hacia ambos lados?”, “Sí, mamá, no había nadie.” “Y, ¿has mirado hacia arriba?”. “No, no lo hice….” Dios siempre nos vigila desde arriba y podemos pedirle siempre que intentemos hacer las cosas mejores.  

Cuando la comunidad terminó de cantar el cántico de arrepentimiento, los niños expresaron con movimientos el Padre Nuestro delante de todos los presentes.

Después de la celebración de la Santa Cena, - los niños recibieron el cuerpo y la sangre de Cristo los primeros, junto a los portadores de ministerio – los jóvenes de la comunidad se unieron al coro de niños para expresar “Gracias Padre, hoy te doy”.

Posteriormente, se pudo disfrutar de una comida internacional bajo el lema “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”. Todas las nacionalidades de la comunidad de Madrid estaban representadas con su bandera y con comidas típicas de cada país.