“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca” (Filipenses 4: 4 – 5). Tomando como base esta palabra el Apóstol de Distrito Jürg Zbinden predicó el 29 de enero de 2023 en Málaga a las comunidades del distrito Sur de España, junto al Apóstol Rolf Camenzind y los ministerios del distrito. En total hubo 242 asistentes, de los cuales 36 eran niños y 16 invitados.
El Servicio Divino estuvo enmarcado musicalmente por el Coro de Distrito Sur con acompañamiento de piano, así como aportes musicales con violín. Durante su servir, el Apóstol Zbinden reveló que ese regocijo no es cualquier alegría, es la que brinda el Señor. Debemos dejar que esa alegría se desarrolle en nuestro corazón y hacer uso de este don de Dios para afrontar las distintas circunstancias de la vida. Esta alegría además depende de la intensidad de nuestra conexión con Dios y con su Hijo. Aunque a veces fallemos, Dios nos acepta tal como somos, con nuestros errores y deficiencias.
Debemos acercarnos sabiendo que somos bienvenidos. Aun cuando hay situaciones adversas y nos sentimos decepcionados, Él nos toma en sus brazos, nos consuela y nos fortalece para poder avanzar.
La alegría en el Señor es mi fortaleza
En el Antiguo Testamento, el profeta Ezequiel dijo: "la alegría en el Señor es mi fortaleza". Necesitamos ese poder para seguir luchando contra el mal y todo lo que nos puede quitar la alegría.
¿Se puede perder la alegría en el Señor? Naturalmente, porque a veces los problemas y las preocupaciones son muy grandes y no sabemos cómo dar el próximo paso. ¿Qué podemos hacer? Pensar siempre con el corazón en todo lo bueno que Dios ha hecho en nuestra vida.
Podemos ser embajadores de la alegría
La alegría es el elemento que nos mueve. Cuando nuestros hermanos oran por nosotros, eso nos da fuerza y podemos sentir que no estamos solos. Jesús siempre está con nosotros y nunca nos deja. Pero no debemos guardar esa alegría para nosotros, debemos transmitirla a los demás, contagiarla, como hacía Jesucristo, de esta manera podemos ser embajadores de la alegría.
Jesucristo ha colocado la base para la salvación de toda la humanidad. Él ha sacrificado su vida por todos, también por aquellos que nos decepcionan. Sentimos alegría porque vamos juntos hacia la meta, por el sacrificio y por la ofrenda.
La ofrenda se convierte en alegría cuando damos algo de todo corazón a Dios y ese sentimiento crece en nuestro interior. Queremos hacer espacio para que la alegría crezca en la comunidad, para contagiarla a los demás y así poder contribuir a que muchos vuelvan. La alegría compartida es doble alegría, al igual que la tristeza compartida es media tristeza.
La venida del Señor no es una promesa vacía, es una realidad divina
Gentileza es ser bondadoso con el prójimo y no mirar sus defectos. Si uno mira en su propio corazón reconoce que no es perfecto, así como tampoco lo es el prójimo. Dios ama a todos los hombres por igual, sin hacer diferencias ni reproches.
La venida del Señor está muy cerca, podemos sentirla en el obrar del Espíritu Santo y esperarla cada día. No es una promesa vacía, es una realidad divina. El Espíritu de Dios nos revela la verdad. Él nos acompaña, nos ayuda y nos regala pensamientos adecuados para atraer su bendición.
Obispo Víctor Alganza
Es hermoso sentirse querido. El que busca al Señor lo encuentra, eso es sabiduría. Cuando era pequeño y volvía triste, enfadado o contento, lo primero que hacía al entrar en casa era gritar "mamá", y en ella encontraba mi alegría. Lo mismo debemos vivir cada uno de nosotros, la alegría de llamar a Dios, de buscarlo.
A veces algunos se preguntan por qué tenemos alegría a pesar de todo lo que vivimos. En un encuentro de juventud en la playa los jóvenes hicieron el experimento de preguntar a varias personas cuál era su alegría, y obtuvieron muchas respuestas distintas. Finalmente, los jóvenes llegaron a la conclusión de que acercarse a Jesús siempre trae alegría.
Apóstol Rolf Camenzind
No se puede obligar a nadie a estar alegre, la alegría debe venir del corazón. Tenemos la misma meta y a veces también tenemos las mismas preocupaciones, lo importante es tener al Señor en el corazón. Si no conocemos al Señor es imposible tener alegría. Tenemos alegría por estar juntos y vivir este oficio junto al Apóstol de Distrito. No importa de dónde vinimos cada uno, lo que importa es que vivimos la alegría unidos en Cristo. No es fácil tener alegría siempre. Por eso hay que escuchar la palabra siempre. Tomar la Santa Cena siempre. Es una gracia tener esta posibilidad. Hay hermanos que después de haber escuchado la misma palabra durante muchos años finalmente pueden comprenderla. Cuando esto sucede, produce una inmensa alegría.
Como preparación para la Santa Cena, el Apóstol de Distrito expresó que es hermoso dar alegría a otros, pero más bonito es alegrar a Dios porque esa alegría vuelve a nuestro corazón.
También se celebró Santa Cena para los difuntos (este acto se realiza allí donde oficie el Apóstol de Distrito en domingo). Los ministerios que en representación de las almas difuntas del más allá recibieron la Santa Cena fueron el Evangelista de Distrito y el Evangelista de Comunidad
Otro acto destacable en este Servicio Divino fue la donación del Espíritu Santo a seis almas, de ellas cuatro eran adultos y dos niños. El Apóstol de Distrito hizo referencia a cuando Jesús le dijo a Nicodemo “deberás renacer”. Aquello no significaba que debía volver al vientre materno, si no que tal como un niño pequeño, debemos cuidar y alimentar la vida que nos fue dada por Dios para que se desarrolle en nosotros la nueva criatura.
Cambios en el Distrito Sur
El Obispo Víctor Alganza fue desligado de su responsabilidad como Dirigente del Distrito. El Evangelista de Distrito recibió el encargo de Dirigente del Distrito y el Evangelista de la Comunidad de Almería recibió el encargo de Ayudante del Dirigente del Distrito. Ellos se ocuparán de proteger el rebaño de Cristo, de hacer que el amor de Jesús crezca en las comunidades. Por su personalidad y alegría, ambos forman “el equipo soñado”, expresó como punto final el Apóstol de distrito Zbiden.