¡Que todos los hombres sean salvos!

26.02.2022

Durante el último fin de semana de febrero, el Apóstol Camenzind visitó las comunidades de Centelles, Girona e Igualada, en el Distrito de Cataluña

Con la visita a la comunidad de Centelles el sábado 26 de febrero, el Apóstol Camenzind comenzó su viaje a varias comunidades en el Distrito de Cataluña acompañado por el Obispo y el Evangelista de Distrito.

En Centelles tuvo una cálida bienvenida por parte de los niños y jóvenes de la comunidad, los cuales le recibieron con un cántico y un gran cartel de bienvenida.


Allí sirvió con la palabra de 1º de Timoteo 2:3-6: «Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo». El Apóstol destacó la importancia de orar e interceder por todos, también por las almas en el más allá, esto lo podemos hacer no solo acercándonos y dándoles testimonio acerca de Cristo, sino siendo, tal y como mencionó Pablo: «una carta de Cristo» que pueda ser conocida y leída por todos y que pueda ser testimonio de confianza.

Tras finalizar su servir pudo recibir el Santo Sellamiento una pequeña alma para gran alegría de toda la comunidad. El acto fue precedido nuevamente por el pequeño coro de niños y jóvenes para alegría de todos los presentes

El domingo por la mañana el Apóstol sirvió en la comunidad de Girona para gran alegría de todos los presentes con una palabra de la segunda epístola a los Corintios: «Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial» (2º de Corintios 5:1-2 ). El ministerio habló de las difíciles circunstancias que nos ha tocado vivir debido a la pandemia, los conflictos y las guerras; pero a pesar de todo los hijos de Dios ponemos nuestra mirada a nuestra verdadera morada que está en el Reino de los Cielos.

Finalmente, en la tarde, el Apóstol visitó la comunidad de Igualada. Allí sirvió con la palabra de 1 Juan: «Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo» (1 Juan 1:3). El Apóstol resaltó lo importante que es la comunión de los hijos de Dios con el Padre pero también entre nosotros, así como el deseo de querer estar siempre juntos. Finalmente la comunidad recibió un regalo: un Diácono fue confirmado en su Ministerio para servir en la comunidad.

Muchos hermanos y hermanas esperaban y anhelaban la visita del Apóstol y pudieron ser reconfortadas y vivir un hermoso encuentro en la casa del Señor.