Cristo, la luz del entendimiento en nuestra vida

17.12.2023

El 17 de diciembre, el Obispo Alganza visitó la comunidad de Fuengirola y ofreció una bendición de bodas de Plata.

El mensaje se centró en la relevancia de Cristo en nuestras vidas como la luz del entendimiento. El Obispo la comparó con las velas del Adviento, reconociendo que, a veces, nos sentimos consumidos. 

En el marco de la espera del Adviento, la comunidad fue invitada a reflexionar sobre el ardor de sus corazones y su compromiso con la causa del Señor. Que siga ardiendo en vuestros corazones el amor mutuo, eso es lo importante, resaltó el ministerio.

La Luz del entendimiento

Con la luz del Espíritu Santo, podemos ver las cosas en su justa medida, afirmó el Obispo, destacando este don divino que toca y abre los ojos de aquellos que tienen fe. La invitación fue clara: ¿Quieres ser iluminado? ¿Has decidido arder en el fuego del Espíritu Santo?

Se hizo hincapié en la figura bíblica de Abraham, quien siempre estuvo cerca de Dios y, por fe, siempre fue obediente. La comunidad aspira a seguir ese ejemplo, crecer en Cristo y dejar de lado el ego para arder en el fuego del Espíritu Santo.

Durante el encuentro, los ministerios compartieron experiencias de crecimiento espiritual. El Pastor de Almería resaltó la importancia de dejar que el Espíritu Santo guíe, manteniendo el fuego del amor en Cristo. El Evangelista, recordó cómo la pareja creció juntos en la luz de Cristo, haciendo alusión al cántico Vistamos las armas de la luz con referencia a los dones del Espíritu Santo.

El Obispo enfatizó que aquellos que miran a Dios son alumbrados, instando a la comunidad a arder en la luz de Cristo y comprender a su prójimo.

Bodas de Plata

El Obispo le brindó a la pareja el texto bíblico de Santiago 1:17, «Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación». Enfatizó que el haber ardido en el fuego del Señor ha valido la pena, recordando la necesidad de renovar la bendición cada día.

Dirigiéndose a la pareja que celebraba sus Bodas de Plata, destacó el progreso espiritual a lo largo del tiempo. Aunque parezca que nos hemos desgastado, hemos hecho cosas para el Señor, aunque no siempre el esfuerzo arde como uno esperaba. Lo peor sería no haber ardido, dijo.

La celebración culminó con una festiva reunión para conmemorar el Adviento, donde todos los asistentes compartieron deliciosos aperitivos y dulces.