¡Yesu azali awa! Un día en comunidad

02.04.2022

El sábado 2 de abril, la comunidad de Madrid se reunió en la finca de una familia para pasar un día en comunión, en el marco del lema “Juntos en Cristo”.

Después de un largo periodo en el que las reuniones de muchas personas no fueron posibles, por fin llegó el momento de estrechar los lazos entre los hermanos y hermanas de la comunidad de Madrid. Esta fue la primera actividad concreta bajo el lema anual del año 2022: «Juntos en Cristo».


Los preparativos habían empezado semanas antes, y aunque parecía que el tiempo no iba a acompañar, los primeros hermanos fueron llegando sobre las 9 de la mañana. A esta hora, los anfitriones ya habían comenzado a preparar el lugar para las distintas actividades previstas, así como para disfrutar de un churrasco.


A las once, la hora fijada para el comienzo oficial de la jornada, un Pastor de la comunidad de Madrid hizo la oración inicial de agradecimiento. Posteriormente se realizaron juegos para los niños bajo la conducción de la juventud. Niños y adultos debían trabajar en equipo para conseguir los objetivos marcados. Una forma también de ir entrando en calor y superar la parte más fría del día.


La segunda actividad consistía en un cántico con baile. Dos hermanas enseñaron el baile desde el podio y los hermanos, que resultaron ser buenos alumnos, debían seguirlas. Sin embargo, aprender la letra fue otro cantar, ya que la canción, «Yesu azali awa», es en lingala, un idioma africano que se habla sobre todo en la parte del Congo, y que significa «Jesús está con nosotros». Pero, con la ayuda de unas cartulinas con la letra, esto también se consiguió.


Luego, los jóvenes habían preparado una actividad lúdica muy interesante para hacer ver a los participantes qué significa estar «Juntos en Cristo». Con la ayuda de algunas preguntas, los hermanos fueron divididos en diferentes grupos, según si se identificaban con la pregunta en cuestión. Un ejemplo de las preguntas era: «¿Quién siempre llega tarde?», «¿quién a veces se siente solo?», o «¿quién es procedente del continente africano?». De esta manera, se formaban grupos diferentes, lo cual subrayó que «Juntos en Cristo» no significa ser todos iguales. La última pregunta: «¿Quién se siente amado por Dios?» recibió una respuesta afirmativa por todos y corresponde con la esencia de estar «Juntos en Cristo».


Ya había llegado la hora de la comida y en ese momento el número de participantes había ascendido a unos 80 hermanos. Al margen de la riquísima comida, preparada por los anfitriones, cada uno había traído algo más y todos pudieron disfrutar de los alimentos en compañía; el sol ya se dejaba ver y lo peor del frío había desaparecido. Una niña de 8 años dio gracias por los alimentos.


Por la tarde siguieron las actividades. Los niños empezaron a buscar los huevos de chocolate, que se habían repartido por todo el terreno con anterioridad, y después pintaron huevos cocidos bajo la conducción de algunas maestras de las escuelas de enseñanza. Otros aprovecharon para jugar al parchís pero no con un tablero normal, sino sobre una tela enorme en el suelo y un dado de tamaño gigantesco.


Una maestra de la enseñanza de religión llevó a los niños al huerto de la familia para enseñarles cómo plantar hortalizas. ¡Les gustó mucho ensuciarse los dedos! Esperamos que la cosecha sea abundante.


Al final de la jornada, todos pudieron llegar a la conclusión de que «Yesu azali awa». Jesús estaba con los presentes durante el día y realmente se pudo vivir el lema anual: “Juntos en Cristo».